CAMBIAR YO PARA QUE CAMBIE EL MUNDO
El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo:
«De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios:
"¡Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo!"
A medida que fui haciéndome adulto
y caí en la cuenta de que me había pasado media vida
sin haber logrado cambiar a una sola alma,
transformé mi oración y comencé a decir:
"¡Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo.
Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho!"
Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados,
he empezado a comprender lo estúpido que he sido.
Mi única oración es la siguiente:
"¡Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo!"
Si yo hubiera orado de este modo desde el principio,
no habría malgastado mi vida.»
Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad.
Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo
(Tony de Mello) |