Partir,
en camino hacia.Jerusalén
Partir
es, ante todo,
salir de uno mismo.
Romper la coraza del egoísmo
que intenta aprisionarnos
en nuestro propio "YO".
Partir
es dejar de dar vueltas
Alrededor de uno mismo,
Como si ese fuera
El centro del mundo y de la vida.
Partir
es no dejarse encerrar
en el círculo de los problemas
del pequeño mundo al que pertenecemos;
cualquiera que sea su importancia,
la Humanidad es más grande.
Y es a ella a quien debemos servir.
Partir
no es devorar kilómetros,
atravesar los mares
a alcanzar velocidades supersónicas.
Es ante todo abrirse a los otros,
descubrirnos, ir a su encuentro.
Abrirse a otras ideas,
incluso las que se oponen a las nuestras.
Es tener el aire de un buen caminante.
(Hélder
Cámara) |