Reina en mí la oscuridad, pero en ti está la luz;
estoy solo, pero tú no me abandonas;
estoy desatendido, pero en ti está la ayuda;
estoy intranquilo, pero en ti está la paz;
la amargura me domina, pero en ti está la paciencia;
no comprendo tus caminos, pero tú abres el camino para mí.