Un minuto para respirar


UN ALTO EN EL CAMINO

Hoy quiero detenerme, Señor,
Para poner paz a mi alma agitada,
Y tener la oportunidad de escuchar
El susurro sugerente de tu voz.
He dejado atrás
Mi casa desordenada, mis ropas rotas.
He abandonado la noche de mis
Desdichas,
Porque quiero encontrarte.
He caminado sin rumbo
En busca de la felicidad perdida.
Ahora quiero hacer un alto en el camino
Para comer en tu mesa
Y oír las historias de tu amor.
A Ti, Señor, presento mis trabajos
Y mis luchas,
En Ti confío porque sé que me amas.
Siempre espero que irás llenando
Tanto huecos vacíos
Que mueren de sed
Y ansían ríos de agua viva.
Me digo a menudo, sin saber responderme,
¿Qué será de mí si pierdo la luz de tu mirada?.
Hoy, consciente de tu amor,
Quiero hacer un alto en mi camino.
Quiero dejar que mis pies se detengan,
Y mis ojos se cierren,
Y mi cuerpo descanse agradecido
Para entonar mi mejor canto
A los prodigios de tu misericordia.
Te miro a Ti
Y veo luz, vida, alegría y esperanza.
Te escucho
Y llegan a mis oídos
Bendiciones, susurros y suspiros.
Te abro mis manos
Y florecen entre mis dedos
Caricias, besos y abrazos.
Ante Ti, junto a Ti
Me siento tranquilo.
Mi descanso se convierte en el cielo
Mi oración se torna caricia.
Ahora me doy cuenta, Señor,
Que necesito hacer con frecuencia
Muchos altos en mi camino.
Sólo así sabré gozar
De la dicha inacabable
De un amor sin fronteras,
De una amistad sin ocasos
De una felicidad sin baches.
Tú eres mi Señor,
Mi Dios
y mi TODO.

(H.S.)

 

 

 

volver

 

©2005 Pastoral Juvenil Vocacional Trinitarios España Sur - www.trinijoven.com